Mapeo

:: Raúl “Dirty” Ortiz ::

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Raúl “Dirty” Ortiz nació en Córdoba en el mismo año en que The Beatles publicaban “Love Me Do”… en Inglaterra. Esa fue la primera de una extensa serie de incongruencias, como estudiar Ingeniería para recibirse de Licenciado en Comunicación Social, adoptar un seudónimo en inglés durante la Guerra de Malvinas, vestirse de punk para ir a las peñas universitarias y perder el pelo justo cuando se ponían de moda los dreadlocks rastafaris. También se dedicó al humorismo. Sus mejores chistes surgen cuando intenta escribir en serio. Ha trabajado en diarios, agencias de publicidad, revistas, radio y televisión. Pero su mayor placer consiste en elaborar letras de canciones a las que SADAIC les otorga un valor monetario medible en centavos.
Como los Sex Pistols no existían, hubo que inventarlos. Y al escuchar ese disco, en mi adolescencia, sentí por primera vez que una banda de rock me hablaba directamente a mí. Ese invento me voló la peluca, me cambió la vida (como a tantos otros) y derribó esos muros de corrección y responsabilidades que había construido a mi alrededor el sistema educativo. La tapa de ese disco es, para mí, el símbolo de un virus que todavía me afiebra.

De chico sentía fascinación por las tormentas. Ni miedo ni atracción. Fascinación. Desde un ventiluz de un segundo piso que daba sobre la calle Tucumán, saqué en 2013 con mi teléfono celular esta foto que registra un tormentón veraniego abatiéndose sobre la ciudad desde el sur. No tengo ningún talento para la fotografía, así que el efecto apocalíptico que transmite la imagen es producto de la mera casualidad.

En 2005 me creía el más moderno entre los modernos cuando decidí empezar a publicar mis breves textos en un blog. Hasta que Ricardo Cabral me demostró cómo había que hacer las cosas al editar un libro/objeto que reunía esos escritos. El Negro Dahbar lo diseñó como sólo él podía hacerlo. Y dibujó en la tapa a ese personaje que me identifica mucho más que la imagen que pueda devolverme cualquier espejo.

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El CCEC esta de luto. Ayer se ha ido su fundador. Adiós Daniel Salzano.

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