sin categorizar

En vísperas de un Mundial

En vísperas de un Mundial
el mundo se vuelve más redondo.
Pierde presión en los polos, los continentes con sus fronteras
se asemejan a los cascos y costuras de una gastada pelota de cuero.
En el caso de Argentina, le pese a quien le pese, el mundial se filtra en todos
los ámbitos y sectores. Digo en todos porque la pelota es lo nuestro.
No alcanza con declarar al Pato como Deporte Nacional para que nos represente;
hagamos una encuesta, una votación por todo el país para elegir el deporte que
verdaderamente nos identifique. Sin importar si su origen es inglés, francés, o camboyano:
el fútbol es el deporte popular argentino.
¿Acaso alguien recuerda películas, poemas, cuentos, libros, pinturas, esculturas,
canciones, tatuajes y discusiones sobre el Pato?
Homenajeando a Dolina, Fontanarrosa y Galeano: El fobal es arte, es cultura.
Al presenciar un partido se entra en contacto con guiones, coreografías y actuaciones, pinceladas y tallados.
Cuando se vive el fútbol se sienten acordes y melodías, recitados, risas y llantos, aromas y olores.
Es de obtusos y fundamentalistas culpar al fútbol de diversos males sociales. La violencia, las drogas,
el exitismo y derrotismo existen más allá de un estadio. Como afirma el escritor mendocino
Rodolfo Braceli en su libro “De fútbol somos, la condición argentina”,
Si el fútbol no existiera, ¿la primera y la segunda guerras mundiales no hubieran sucedido? ¿el respeto por el diferente hubiera dejado
de ser un tema por ya haberse convertido en un hábito? ¿la famosa condición humana estaría hoy en otro escalón?.
El fútbol no causa ni agrava: espeja.
A través de él emergen las miserias de nuestro mundo. El espejo no tiene la culpa de lo que refleja.
La radiografía no tiene la culpa de los tumores.”
Tanto para los defensores acérrimos como para sus mas fervientes detractores, ¡Basta!
Basta, de canonizar y demonizar al espejo.
Es hora de repasar y repensar los valores de la sociedad actual; es tiempo de entender
que contrariamente a lo que se dice cuando empieza un mundial, el
mundo no para: gira más que nunca
Y eso es cultural.

Abrazo de gol – Andrés Cocca

Share
Novedad anterior

EnCaja

Siguiente novedad

Junio 2010