Artes Visuales

Tomás Espina “Bum”

El pintor chileno Guillermo Arredondo Galleguillos dijo: “ La obra de arte se convierte en un conjunto significativo en virtud de su organización técnica: no hay nada que le concierna si no se legitima como una necesidad técnica”.


Entrar en el estudio de Tomás Espina, es como acercarse al laboratorio de un alquimista: sobre un tablero, un mortero, colador, millares de fósforos quemados, cucharas de distintos tamaños, decenas de frascos con etiquetas numeradas. Cada número corresponde a una mezcla de pólvora diferente; cada mezcla corresponde a un tono diferente de gris. Los diferentes tonos se dan según la proporción de azufre, potasio y carbón activado que tenga la mezcla. Sobre el muro, apoyados unos cuantos bastidores pequeños donde Espina hace sus pruebas; pólvora líquida, en pasta, clara, oscura, liviana, transparente, conforman su arsenal de batalla.

Si tuviera que inscribir la obra de Espina en alguna tradición me gustaría hacerlo en la del paisajismo . No paisajismo en cuanto a representación de la naturaleza o trabajo sobre ella, sino un paisaje que nace a partir de las imágenes de los medios. Los medios de comunicación masivos, en la reproducción de imágenes inventan otra clase de paisaje. Crean un paisaje virtual que tiene otra estructura, otra textura y que está pixelado.

En la serie anterior, sus obras homologaban las líneas del televisor, ahora, con el manejo de las diferentes gamas de grises, lo que hace es emular una imagen digital vista a través de una pantalla líquida (liquid screen). No obstante, se ve que aquí Espina se plantea problemáticas netamente pictóricas en cuanto a superficie, límites, materia y espacio. Él dice que primero toma rigurosamente todas las decisiones y estrategias que va a emplear en un cuadro, pero después no sabe qué hará la pólvora al ser encendida. “ El margen de error es cada vez más amplio y eso lo vuelve todo más azaroso… es como hacer un paisaje y no saber cómo va a estar el clima o cual será la visibilidad ”.

Sus nuevos trabajos exploran esa zona de la pintura donde el material pareciera que hablara por sí solo porque está “ rigurosamente librado al azar ”. Y el tramado que construye la imagen a la vez la interrumpe, volviendo el objeto resultante sumamente extraño y ambiguo.

Joaquín Bueno
Buenos Aires, 5 de Junio de 2005

Acerca de Tomás Espina:
Nace en Buenos Aires el 5 de junio de 1975.
Entre 1976 y 1991, luego de vivir varios años en el exterior, regresa a Argentina en 1992 y se instala en Unquillo, Córdoba. Más tarde se radica en Buenos Aires y en el 2001 se titula como profesor nacional de pintura en el Dpto. de Artes Visuales “Prilidiano Pueyredón”. Actualmente prepara la defensa de tesis de la licenciatura en Artes visuales en el Instituto Universitario Nacional de Artes (I.U.N.A.).

Sus obras se presentan en diversos espacios como Artis Galería (Córdoba), Centro Cultural Borges (B.A.), Andrea Rosen Gallery (New York) y en el Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires. Recibe menciones en el 4° Certamen de Pintura Iberoamericana Aerolíneas Argentinas (2005), en Cultural Chandon Tucumán 2005 y obtiene el 2º premio de la Fundación Banco Ciudad (2002), entre otros.
Artes visuales / Muestra
Ciclo Violencia y Derechos Humanos
VIER 09 DIC // 19:30 hs.
hasta finales de Febrero

Novedad anterior

Par en tesis

Siguiente novedad

LIVING - Casa 13